Guía para conocer la copa menstrual

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Tantas mujeres que hablan de la copa menstrual, que este post pareciera un cliché. Aunque por otro lado, son tantísimas las mujeres que aún no la conocen, y tantísimas otras que ya han oído hablar de ella pero tienen un sinfín de dudas al respecto...

Llevo MESES preparando este artículo. Quiero no sólo ser una más de las que habla del producto, sino además tratar de facilitarles la vida a quienes apenas se están introduciendo en el tema, porque para mí sí fue difícil con tantas dudas que tuve en su momento buscar en la mar de información donde algunos datos difieren entre sí, generando confusión.

Es increíble que un artefactito que cabe en la palma de una mano requiera un estudio tan minucioso. Pero es que, después de todo, ¡es un objeto que se inserta en la vagina! Es natural que deseemos confirmar que es una buena opción a considerar.

Nota: No vendo la copa, ni la promuevo, ni recibiré nada a cambio de esta publicación. Simplemente, dada la temática de mi blog, es importante mencionarla porque es uno de los dos productos para la menstruación más acordes a la filosofía comodita. Los comentarios de esta publicación que aprovechen el espacio para promoción y ventas, los eliminaré con la pena de mi corazón.

Otra nota: Todos los datos vertidos en este artículo son, por un lado, una recopilación de la información que obtuve a través de una investigación muy profunda que me ayudó a elegir a mí. Por otro lado, más información que recopilé para escribir este artículo. Y por último, mi experiencia personal. No soy médico, ni experta en anatomía femenina, ni ginecólogo. Ni estoy convenciendo a nadie de adquirir este producto, una decisión de este tipo es personal.

Una nota más: Aquí no me referiré a la copa como “el invento del siglo”, ni diré que “me cambió la vida”, o que “ahora disfruto de mi menstruación porque es un milagro maravilloso la sangre que emana de mi cuerpo una vez al mes y por eso amo menstruar”. Jajaja definitivamente no es mi caso. No, aquí hablaré simplemente de una opción más que tenemos las mujeres para usar durante el periodo menstrual.

Sin embargo para elegir esta opción se requiere tener mucha más información que con los otros productos, sobretodo al momento de comprar.

Esta es una “guía” para entender la copa menstrual, que si bien pareciera demasiado para leer, para aquellas realmente interesadas no creo que sea problema leerlo todo con facilidad. Aun así, a continuación escribo los links de cada apartado para que sea más fácil navegar por los temas:

¿Qué es?
¿Cómo me convenció para decidir probarla?
¿En qué se diferencían las marcas de copas?
¿¿¿¿Qué fuckin tamaño es el adecuado para mí????
Nota aclaratoria importante respecto a la cantidad de flujo y posibles realidades
Ya compré mi copa. ¿Ahora qué hago?
¿Cuánto dura en realidad una copa menstrual? ¿Cómo sé que ha llegado el momento de cambiarla? ¿Cómo se desechan?
Copas menstruales novedosas
Gracias

¿Qué es? (Volver arriba)


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La copa menstrual es un pequeño recipiente que se coloca dentro de la vagina para depositar el flujo menstrual. Es reusable y puede durar de 3 a 10 años.

Puede usarse por un máximo de 12 horas seguidas antes de extraerla, vaciarla, enjuagarla y volverla a colocar.

Para colocarla se dobla y se introduce. Una vez dentro, recupera su forma original y provoca un leve vacío que evita se desacomode. Dicho vacío se rompe pellizcando la base de la copa cuando llega el momento de retirarla.

¿Cómo me convenció para decidir probarla? (Volver arriba)


Todo está relacionado con la salud:
  • Recoge el flujo en vez de absorberlo como lo hacen los tampones.
  • Los tampones al absorber el flujo, pueden ser susceptibles de causar Síndrome de Shock Tóxico. Ésta es una enfermedad causada por una bacteria que se prolifera dentro de materiales absorbentes.
  • No irrita la piel, y no ocasiona humedad ni mal olor.
  • Es hipoalergénica.
  • No se mueve, no se siente, no se nota y no se ve.
  • Es considerado un producto ecológico ya que por su tiempo de vida y cualidad de ser reusable, ayuda a evitar generar la basura que los productos desechables producen. En mi caso particular, antes de descubrir la copa usaba toallas femeninas. Haciendo cuentas, deseché 180 toallas cada año aproximadamente, un total de 3,420 toallas por 19 años. Por el tiempo que llevo usando la copa y mi pronóstico de los años que todavía menstruaré, calculo que son 3,600 toallas las que ya no será necesario consumir.
  • Su proceso de fabricación es más eficiente y amigable con el medio ambiente al estar compuesta por un solo material. Por el contrario, en este link hay una tabla que muestra los materiales con los que se fabrican las toallas femeninas. Podría escribir un artículo cien veces más extenso que éste, sólo para hablar de cómo se obtiene cada uno de esos materiales, pero lo resumo así: con la producción de desechables (tanto toallas femeninas como TODO lo desechable en general) estamos acabando con nuestros bosques y ecosistemas.
  • El material con el que están fabricadas no es tóxico ni contaminante.
  • Su tiempo de vida es de 3 a 10 años.
  • Ayuda a frenar el consumismo y su costo se recupera en poco tiempo (mi cálculo: 2 años) al no tener que comprar productos desechables mes con mes.
  • En cuanto al ahorro económico, en realidad no lo considero tan exageradamente alto como muchos otros blogs y fabricantes de copas exponen. Sin embargo el mood comodito me ha enseñado que pequeños detalles, en conjunto, pueden lograr una gran diferencia. Con esto me refiero a que no es correcto pensar que por el uso de la copa tendré muchos miles de pesos ahorrados dentro de 10 años, pero sí forma parte de un conjunto de acciones que representan un beneficio considerable.
Al llegar a este punto me convencí de que es un artículo que cumple con mis requisitos: saludable, ecológico, económico y contrario al consumismo. Una vez que decidí probarlo, surgieron más dudas:

¿En qué se diferencían las marcas de copas? (Volver arriba)


Cuando determiné que definitivamente sí usaría la copa, me enfrenté a la segunda parte del proceso: elegir cuál.

Al igual que con las toallas desechables y tampones, existen en el mercado una infinidad de marcas de copas.

Debo decir que para mí, antes, comprar toallas mes con mes era agobiante. Me desesperaba tener tantas opciones en la estantería del súper, cada mes era una enorme indecisión porque en realidad nunca tuve “una favorita”. La verdad es que desde hacía varios años, con ninguna me sentía verdaderamente cómoda.

Evitar ese suplicio mensual de la indecisión es una de las ventajas que le encuentro a la copa, ahora que la tengo. Pero cuando tuve que escoger cuál comprar fue peor que con las toallas. Porque si me equivocaba, el error me costaría 20 veces más.

¡Además no sólo hay decenas de marcas de copas! Sino que cada marca tiene sus propios diferentes tamaños, ¡y otras características variables! No sabía ni por dónde empezar y cada diferencia entre una y otra me llevaba a la locura...

(Respirar profundamente)

Ahora que escribo esto, ya más relajada y viéndolo objetivamente, puedo resumir las diferencias de las marcas de copas así:

(Nótese que no estoy mencionando el nombre de ninguna marca. No es mi intención hacer publicidad a nadie y mucho menos recomendar unas por encima de otras. Únicamente comparto las conclusiones a las que YO llegué después de una investigación bastante exhaustiva y que espero sea de apoyo a otras mujeres a la hora de tomar una decisión propia.)

Material. La mayoría están fabricadas con silicona grado médico. Hay una hecha de TPE, y una hecha de látex.

Silicona grado médico:

La silicona está compuesta de silicio, elemento que se encuentra naturalmente en la arena y el cuarzo. El silicio, después del oxígeno, es el elemento más común en la tierra. Una vez que este se combina con oxígeno, carbono e hidrógeno, se convierte en silicona.

Es hipoalergénica.

El tiempo de degradación depende de varios factores como la temperatura y la humedad de los vertederos. Es segura para las personas y el medio ambiente.

La silicona se utiliza más a menudo en forma de PDMS: agua y dióxido de carbono natural degradado. No afecta negativamente a las operaciones de tratamiento de aguas residuales; las partículas de PDMS, al entrar en el medio acuático, se eliminan por la sedimentación natural; los PDMS líquidos no inhiben la actividad microbiana natural; el PDMS no crece para llegar a concentraciones tóxicas  en los tejidos de los organismos vivos; no afecta negativamente a los insectos, aves, animales acuáticos, germinación de semillas, crecimiento de las plantas y la biomasa vegetal.

TPE:

El TPE es un elastómero termoplástico aprobado para la fabricación de productos médicos. El TPE que se usa para fabricar copas menstruales no contiene blanqueadores, desodorantes ni geles absorbentes. Es libre de PVC, silicona, látex y proteínas. No es tóxico. Es hipoalergénico. No es biodegradable.

Latex:

La goma de caucho natural, o látex, es un material ecológico obtenido de algunas plantas.

Puede provocar alergias en personas sensibles a éste material.

Certificaciones. Fue importante para mí seleccionar las opciones que contaban con el respaldo de una agencia oficial para asegurar mi salud. Tuve que confiar en el organismo extranjero de la FDA de Estados Unidos, ya que en México no era tan común el uso de la copa por lo que Cofepris ni se había preocupado por ella hasta apenas este año.

Cabe mencionar que éste podría ser un punto no determinante, pues es posible que una marca confiable de copas no esté registrada ante la FDA, por no estar su mercado en Estados Unidos. Pero entonces no otorgan ninguna certeza de calidad más que su palabra, y yo decidí estar segura.

Hay marcas que sí están certificadas por la FDA, mientras que otras mencionan que la certificación es únicamente para el material con el que están fabricadas. Esta afirmación no puede ser verdadera, porque la FDA no certifica materiales sino productos finales. Una declaración bastante engañosa que se presenta con varias marcas de copas y con esto sus acciones son similares a las que ellas mismas reprueban.

Lugar de fabricación. Las hay fabricadas en varios países de Europa, así como en Estados Unidos, Canadá y China. También encontré una hecha en México.

Hay un tema muy particular relacionado con las chinas. El problema es que las copas “piratas” provienen de China, y éstas utilizan para su fabricación un material que no es silicona grado médico (aunque prometan lo contrario), lo que puede ocasionar inconvenientes en la salud. Por este motivo muchas mujeres rechazan cualquier copa fabricada en dicho país. Aquí es importante mencionar que el problema no es precisamente con las copas “chinas” en general, sino con las “piratas” en particular. Es para evitar este tipo de incertidumbres que considero el punto anterior (certificaciones) de relevancia.

Colores. Esta parte es personal y puramente estética. Hay marcas que dan la posibilidad de elegir el color de la copa mientras que otras ofrecen una sola opción. Los tintes que se utilizan para añadir color a las copas son colorantes de grado alimenticio.

Textura. Hay copas más lisas que otras. Pero en general no lo considero un tema preocupante, ya cada marca habrá realizado su investigación y habrá hecho su diseño de tal manera que la textura no complique meter y sacar la copa de ahí.

Medidor. Algunas marcas lo tienen, otras no. Depende de la preferencia de cada quién.

Apéndice. Para ayudar a localizar la copa cuando va a retirarse, la copa puede tener un palito plano, o un tubito, una bolita, un arito, o a veces puede no tener nada. El apéndice es diferente en todas las marcas. Dependerá de la preferencia de cada quién, algunas mujeres con el cérvix alto (tema que trataré más adelante) prefieren un apéndice largo, mientras que otras mujeres incluso lo cortan todo. El apéndice no es para jalar la copa hacia afuera cuando se está retirando.

Orificios. La mayoría de las copas tienen unos pequeños agujeritos cerca del borde que ayudan a que, una vez dentro de la vagina, entre aire a través de ellos y la copa se abra. Algunas copas están diseñadas con 2 hoyitos, otras tienen 4, y también varía levemente el tamaño de éstos dependiendo de la marca. No es un aspecto por el cual debamos preocuparnos pues ya cada marca habrá determinado su diseño basado en investigación, tanto para que la copa se abra bien como para su limpieza.

Dureza. Las marcas varían ligeramente en su firmeza. Como regla general, una copa dura se abrirá más fácilmente que una suave, y quedará mejor ajustada a la pared vaginal lo que impedirá filtraciones. Otro tema que no considero preocupante en el caso de la mayoría de las mujeres, porque si bien no todas las marcas son exactamente igual de firmes, la variación es poca y nuevamente confío en la investigación de los expertos para realizar su diseño: ya ellos habrán determinado que no sea tan dura como para que sea incómoda y difícil de doblar, ni tan suave como para que no se abra bien.

Una chica se dio a la tarea de comparar la firmeza de más de 50 copas y mostró los resultados en su blog. Para hablar de calidad entre una u otra marca, creo que las variaciones no son significativas.

Sin embargo, existen mujeres muy particulares a quienes este punto sí podría interesarles. Cada quién deberá analizar si VERDADERAMENTE pertenece a la categoría de “mujer particular”:

Podría ser que definitivamente no se sienten cómodas llevando tampones porque sienten dolor y molestia, o que son propensas a tener cistitis o infecciones vaginales (debido a este tipo de afecciones se puede tener la zona más sensible e irritada). Estas mujeres quizás se inclinen más por una copa suavecita.

Hay una marca alemana que ofrece una copa 25% más suave. Pero requiere de mucha más destreza para lograr que se abra correctamente y hacer el vacío una vez dentro, por lo tanto es más probable que haya fugas. De hecho el distribuidor de esa marca alemana en Estados Unidos ni siquiera la recomienda (y ese nivel de dureza no está aprobado por la FDA).

Creo que lo más lógico es, si una mujer tiene alguno de esos padecimientos, antes de decidir comprarla tan suave mejor debería ir con su médico y preguntarle si ella es apta para usar copa.

O bien puede ocurrir lo contrario: que una mujer tenga el suelo pélvico tan firme que una copa de dureza estándar no se le abra, por lo tanto requiera una más dura.

La misma marca alemana ofrece una copa 25% más dura para ese tipo de casos. Pero si se elige tan dura sin necesitarla así verdaderamente, puede resultar incómoda (al meter, en el durante, y al sacar).

Tamaño. Las diferencias que mencioné en los puntos anteriores son, en general, cuestión de gustos y necesidades individuales. Pero el tema del tamaño sí que es sumamente importante a la hora de elegir una copa, por lo que lo analizaré detalladamente a continuación:

¿¿¿¿Qué fuckin tamaño es el adecuado para mí???? (Volver arriba)


La elección de un tamaño equivocado puede influir negativamente en el nivel de comodidad de la copa, su eficacia y su facilidad de uso (tanto al meterla como al sacarla).

Algunas marcas tienen disponibles dos tamaños, algunas sólo uno. ¡Hay una marca que ofrece 5 tamaños! La locura, porque siendo lo más importante, la mayoría de las tiendas web de copas son desastrosamente vagas cuando hablan de este tema. Algunas tienen una tablita parecida a ésta:

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La mayoría de las mujeres, después de ver la dichosa tablita:

“¿Y ahora qué debo hacer? ¿Llorar? No, calmarme. Es fácil: soy menor de 30 años porque tengo 27, entonces debo comprarla chica. Pero dicen que puedo usarla por varios años, así que mejor debo comprarla grande. Pero no tengo hijos, así que debo comprarla chica. Pero mi flujo es abundante, así que debo comprarla grande. ¡Pero mi complexión es robusta! Así que compraré la grande por mayoría de votos”.

Sí, claro. Comprarás la grande basándote en tu definición de complexión robusta. No tomarás en cuenta que esa copa está fabricada en un país donde las mujeres que miden 1.75 son consideradas chaparras.

No.

En general, son dos los puntos que la mayoría de las marcas de copas toman en cuenta para determinar la talla:

1) El tamaño de la copa se debe elegir, en primer lugar, de acuerdo al tono del suelo pélvico, afectado por el historial de partos de la mujer. Una mujer que no ha tenido partos tiene el suelo pélvico más firme que una mujer que sí; una mujer con el suelo pélvico más firme, debe elegir una copa más chica.

(Es una regla general. También puede ser que una madre que haya dado a luz por parto natural tenga un suelo pélvico firme y se sienta más cómoda con una copa chica. Conocer nuestro cuerpo es fundamental para tomar cualquier decisión).

2) Puede ser que una mujer de 21 años ya sea madre por parto vaginal, mientras que una mujer de 32 aún no tenga hijos. Siempre, lo primero a tomar en cuenta es el punto 1).

Pero también, independientemente de que se hayan o no tenido partos naturales, todas las marcas recomiendan que a partir de los 30 años se elija un tamaño más grande porque a partir de esa edad el suelo pélvico se va debilitando naturalmente.

Hago hincapié en la importancia de conocer nuestro cuerpo. Muchas mujeres de 30 o más (incluyéndome) usamos una copa chica.

Además de los dos puntos anteriores, es muy importante tomar en cuenta los siguientes casos especiales (excepciones a las dos reglas anteriores):

~ La ubicación del cérvix puede jugar un papel importante a la hora de elegir el tamaño. Algunas mujeres tienen el cuello del útero muy bajo por lo que preferirán una copa pequeña o chica. Incluso hay marcas que ofrecen copas para cérvix bajo: el diámetro es estándar, pero el largo es menor.

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Ejemplos de copas para cérvix bajo

Para ubicar tu cérvix puedes hacer la prueba durante la menstruación. Debes lavarte las manos, introducir un dedo en la vagina, e intentar alcanzar la entrada de tu cuello uterino. Al tocarlo se siente como la punta de tu nariz. El cérvix está muy bajo cuando está apenas a unos 3 centímetros de la entrada de la vagina.

~ Virginidad. Para mujeres que aún no han tenido relaciones sexuales es recomendable una copa chica o pequeña.

Es importante mencionar que el uso de la copa menstrual puede conllevar a la rotura del himen. Para algunas mujeres es importante conservar el himen intacto, en estos casos no es recomendable el uso de la copa menstrual.

(Respeto cualquier forma de pensar independientemente de que sea o no acorde a lo que yo pienso. Algunas mujeres creemos que la rotura del himen no significa la pérdida de la virginidad, pero otras mujeres sí lo creen así. Cualquier comentario en este blog que menosprecie alguna ideología, será eliminado).

Práctica habitual de ejercicios de yoga, pilates o keguel. Estas actividades fortalecen los músculos del suelo pélvico por lo que muchas mujeres que las realizan cotidianamente podrían preferir su copa una talla menor a la que se sugiera por partos o edad.

Anatomía. Si tienes 30 o más, no has tenido hijos por parto natural, y tu cuerpo es pequeño, podrías sentirte más cómoda con una copa chica. Ésta es la manera correcta de medir la complexión.

Algo que pude notar y creo que es importante, es que cada marca de copa varía en cuanto a tamaño. Puede incluso suceder, por ejemplo, que el tamaño “chico” de una marca sea similar al tamaño “grande” de otra. Por lo que espero sea de utilidad esta tablita que realicé recopilando los datos de dimensiones de 28 copas diferentes (sólo como una referencia):

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De acuerdo a esos datos las agrupé en pequeñas, chicas y grandes. En algunos casos no concuerda mi clasificación con la del fabricante. Es decir, quizás cierto fabricante ofrezca 2 tamaños: chica y grande. Y para mí la grande de ese fabricante entra en mi categoría chica.

El largo es bastante similar entre los tamaños, lo estoy poniendo como una referencia adicional (en esta tabla no tomé en cuenta las copas diseñadas especialmente para cérvix bajo). El dato que más determina el tamaño de la copa es el diámetro.

Las copas con un diámetro mayor a 46mm no las agregué a la tabla porque son demasiado grandes, recomendadas únicamente a las mujeres que ya hayan usado la copa antes, que hayan tenido múltiples partos vaginales y que además sean de complexión robusta.

El dato de las dimensiones en milímetros de las copas se pueden obtener con facilidad en la página web del fabricante o preguntándoselo directamente.

Nota aclaratoria importante respecto a la cantidad de flujo y posibles realidades (Volver arriba)


Ésta es una duda a la que se enfrentan sobretodo las jóvenes que están en sus veintitantos: les corresponde una copa chica, pero determinan comprar la grande porque su flujo es abundante.

La copa no debe ser elegida con base en el flujo. Sí, por supuesto una copa más grande tiene capacidad para retener mayor cantidad de flujo, pero ¿de qué sirve elegir una copa grande por tener flujo abundante, si causará incomodidad al ser demasiado grande para el cuerpo? ¿No es mejor elegir una copa cómoda aunque se tenga que cambiar más veces? Por si eso no fuera poco... si la talla es más grande de lo que el cuerpo necesita, no se podrá abrir completamente. Así que provocará derrames, la ironía.
  • Las copas que consideré en mi tabla como chicas tienen una capacidad de 28 a 30ml (en promedio, la tercera parte del volumen de sangre que pierde una mujer en cada menstruación);
  • Las que consideré como grandes tienen una capacidad de 30 a 35ml;
  • Hay copas más grandes todavía. La más grande que encontré tiene una capacidad de 42ml. No la tomé en cuenta para hacer mi tablita porque su tamaño es mucho más grande que el promedio. Se recomienda únicamente a las mujeres que ya han usado la copa con anterioridad, que han tenido múltiples partos vaginales y que además son de complexión robusta.
La diferencia entre una chica estándar y una grande estándar es de aproximadamente 5ml. O sea, ¿qué tanto es 5ml? Una cucharadita. Es lo que absorbe una toalla femenina para flujo ligero, ultra delgada, calificada de calidad pobre por la profeco.

Por otra parte, lo normal es perder entre 40ml y 80ml de flujo a lo largo de cada ciclo; sólo las mujeres que pierden más de 80ml pueden decir que tienen un flujo excesivamente abundante. Son muchas las mujeres que con toda tranquilidad dicen “mi flujo es demasiado abundante” de manera subjetiva.

Si pierdes más de 80ml a lo largo de un ciclo, no lo solucionas eligiendo una copa grande... la solución es acudir a un ginecólogo. La menorragia debe ser tratada porque puede llegar a provocar anemia y otros trastornos.

Si tienes dudas con relación a tu cantidad de flujo y quieres saber exactamente cuánto es, puedes elegir comprar una copa que tenga medidor. Cada vez, antes de vaciarla, anotas el dato. Y haces la suma al final de tu menstruación. Es una manera muy confiable de medición y si realmente pierdes más de 80ml en un ciclo, acude a tu médico sin perder más tiempo.

Si ya usas la copa y estás considerando comprar una más grande debido a que te exige cambiarla varias veces al día por derrame, podría deberse en realidad a que la estés colocando incorrectamente.

También piensa que, si bien la copa sugiere que puede usarse un máximo de 12 horas seguidas, no quiere decir que tenga que ser así en los días de más flujo. Probablemente los primeros días de tu menstruación debas cambiarla 3 ó 4 veces al día (en promedio, cada 6 a 8 horas), y ya después sólo 2 veces: una por la mañana y otra por la noche. Eso si lo que quieres es usarla lo máximo de horas posible.

Probablemente los primeros ciclos debas cambiarla cada 4 horas, esto mientras vas aprendiendo cuántas veces debes cambiarla en realidad.

Tener un cérvix bajo es otra situación que puede presentarse por la cual se deba cambiar la copa más veces durante el día. Este de hecho es mi caso 😢 y lo descubrí precisamente gracias a que empecé a usar la copa (en ese entonces yo no sabía que antes de comprarla debía ubicar mi cérvix, como ya expliqué en el apartado “tamaños”, por lo que mi copa no es especial para cérvix bajo. Realicé el ejercicio conmigo cuando supe cómo hacerlo, y sí, mi cérvix lo siento apenitas meto mi dedo).

Me di cuenta, en primer lugar, porque la copa siempre me queda “al ras”. He leído que la base de la copa debe quedar a unos 2cm de la entrada de la vagina, lo cual en mi caso simplemente jamás pude lograr. No me incomoda y cumple con su función, además de que eso me ha ayudado a no tener el inconveniente de que se me meta de más y me cueste trabajo sacarla.

Pero, en los días de mayor flujo la copa no se me llena a toda su capacidad cuando ésta empieza a desbordarse. Sé que la estoy colocando bien y que está empezando a desbordarse porque sé reconocer la sensación, pero cuando la retiro, el contenido está muy por debajo de los hoyitos. Lo más probable que esté sucediendo conmigo es que mi cérvix, al estar tan bajo, quede adentro de la copa cuando la coloco, lo cual le resta capacidad. Por lo tanto, los primeros dos días de menstruación debo cambiarme la copa bastante seguido: cada 4 horas, más o menos.

Si crees que tienes un flujo abundante sólo porque debes cambiar de copa muy seguido, mejor analiza todas las explicaciones.

Ya compré mi copa. ¿Ahora qué hago? (Volver arriba)


El procedimiento para insertarla y retirarla, así como las instrucciones a seguir para darle un mantenimiento correcto, está bien explicado en un instructivo que viene con todas las copas.

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Mi kit para limpieza de copa menstrual: compré una ollita de peltre para uso exclusivo de la copa, la cual también me sirve para guardarla, y una cuchara de peltre que me ayuda a no quemar mis hermosos dedos cuando la saco del agua hirviendo. Cuando hiervo mi copa uso un cronómetro para no pasarme del tiempo, esto es de suma importancia si lo que quieres es que tu copa dure muchos, muchos años.

Como consejo adicional a esas instrucciones puedo decir que debes practicar el método para insertar y retirar la copa, antes de que llegue tu periodo.

Yo creí que era cosa fácil, supuse que era igual que ponerse un tampón. Error.

La primera vez que lo intenté, esa cosa simplemente no entraba. Probé con todos los dobleces que recomienda el instructivo. Probé sentada en la taza, sentada en el piso, en cuclillas y en grand plié...

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Sí. Con todo y mi elasticidad 0, lo intenté en grand plié.

Así que probé acostada en la cama y ya me fue mejor. Pude insertarla. Pero entonces me enfrenté a la siguiente dificultad: colocarla bien para que se desdoblara adentro.

Y así practiqué durante varios días antes de que me bajara y ahí confirmar si la estaba colocando correctamente: si no había ningún derrame, prueba superada.

Pues no, prueba no superada. Es más, pasaron como 3 ciclos enteros, o tal vez 4, antes de que pudiera decir que no tenía derrames por una mala colocación.

Para mí fue muy difícil, muy muy muy difícil al principio, esto de insertarla. Lo digo así sinceramente porque es probable que pase por tu mente darte por vencida (por mi mente pasó), y tendrás que darle varias oportunidades antes de sentirte completamente segura.

Después de un tiempo ya no fue complicado, y la mayoría de las veces la puedo colocar con facilidad. Aunque hay días específicos en los que sí es difícil, supongo que depende de varias cosas. Esto último no lo he leído en ninguna otra parte, quizás sea yo la única a la que le sucede (al respecto me gustaría leer comentarios de otras chicas en mi blog), pero a pesar de que ya llevo tiempo usándola, me ha pasado en algunas ocasiones que de plano mi vagina se rebela y no acepta la copa. Ya sea que no la puedo insertar, o que no se desdobla, o que queda mal colocada. Es por eso que no es mi única opción para los días en los que tengo la regla.

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Además de la copa menstrual, otra opción son las toallas femeninas de tela. Están tan bonitas 😍. Son excelentes para complementar el uso de la copa. En mi caso las uso junto con la copa los primeros dos días de regla porque a veces no sé cuándo se va a desbordar (ya les platiqué de mi situación con mi cérvix). También hay ocasiones en las que prefiero usarlas todos los días que me dure la regla y descanso de la copa ese mes.

¿Cuánto dura en realidad una copa menstrual? ¿Cómo sé que ha llegado el momento de reemplazarla? ¿Cómo se desechan? (Volver arriba)


Algunas marcas dicen que duran 3 años, otras 5, otras 10. A veces este dato varía entre proveedores ¡de una misma marca!

Me puse en contacto con un fabricante cuyo certificado de la FDA indica una garantía de 3 años, pero las tiendas web de sus distintos proveedores mencionan datos variables (3 años, 5 años, 10 años). Me respondió que sólo pueden garantizar su durabilidad con base a las pruebas que han realizado en laboratorio. Estas pruebas se hicieron sólo para 3 años porque tienen un costo económico sumamente elevado, pero la copa podría durar más tiempo.

La mayoría de las marcas fundamentan la durabilidad de sus copas basándose en la experiencia de las empresas que las fabrican y por la antigüedad de la marca.

El momento de reemplazar la copa llegará cuando ésta comience a sufrir cambios en el material. Cada determinado tiempo, es necesario probarla doblándola y haciéndola rollito. Deberá desecharse si se cuartea o se sienten rayitas al pasar la uña, o si se pone pegajosa, o si le empieza a salir una capita de polvo del mismo material.

Se puede desechar tirándola a la basura, o bien acudiendo a algún hospital y pidiendo permiso para tirarla en uno de sus contenedores de materiales tales como jeringas o algodones. Antes debe cortarse en pedacitos.

Copas menstruales novedosas (Volver arriba)


La copa menstrual es un artículo en pleno desarrollo. Los fabricantes están escuchando con atención las necesidades de las usuarias, y se están poniendo a trabajar en mejorar el producto poco a poco.

Las siguientes son copas con diseños fuera de lo común que se van adaptando cada vez más a las más específicas exigencias (dato cultural, no se venden en México):

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Copa menstrual que se puede compactar para guardarla.

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Copa menstrual con aplicador.

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Copa menstrual con válvula, para poder vaciarla sin necesidad de retirarla.

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Copa menstrual en forma de flor para evitar escurrimientos.

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Copa menstrual que se ofrece en un sólo tamaño, por su diseño es apta para cualquier talla y altura de cérvix.

Gracias (Volver arriba)


¡Gracias por llegar hasta el final! Sé que fue mucho para leer pero quise estar segura de no dejar ninguna laguna. Lo que deseo es que esta información sirva como apoyo a las mujeres que quieran probar la copa y que acierten en su elección desde la primera vez.



Lavadora nueva y esta alegría inexplicable

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Hoy llegó por mensajería...

En toda mi vida no imaginé que la adquisición de un electrodoméstico me iba a causar tanta emoción. Me siento como cuando, hace más de 20 años, llegaba Santa Claus. ¿Si tener lavadora nueva me hace tan feliz, se puede decir que soy una ama de casa consumada? Es más, me siento extra-consumada al notar que mi última publicación de blog también está relacionada con las tareas del hogar.

Y hablando de esa publicación, ahí escribí que prefiero pagarle a alguien para que nos ayude con la limpieza en vez de hacerla nosotros. Sin embargo, pareciera contradictorio, tomamos la decisión de comprar lavadora y hacernos cargo de lavar la ropa nosotros mismos.

Pero no es contradictorio, sino que son dos asuntos diferentes; y así como relaté mi historia en cuestiones de limpieza del hogar, también tengo una para el tema del lavado de la ropa:

Cuando vivía con mis papás, teníamos lavadora en casa. Mi mamá y mi papá nunca quisieron secadora por razones que sólo ellos comprenderán, y yo crecí bajo la costumbre de separar-lavar-tender-esperar-recoger-planchar-doblar-guardar. 8 pasos.

Luego empecé a vivir sola. En esta pequeña ciudad hay tantas lavanderías como oxxos, así que en cada uno de los cuatro departamentos en los que he vivido, he tenido una lavandería a tan sólo unas calles de distancia...

“A tan sólo”...

La realidad es que unas calles de distancia se sienten como kilómetros cuando se trata de ir a lavar. Sin contar con un medio de transporte además de mis piernas, es muy cansado llevar la pesada carga de ropa ida y vuelta.

Al principio, cuando iba a la lavandería, pagaba para que me prestaran la lavadora y la secadora y lavaba yo misma. Fue ahí cuando descubrí el uso de la secadora, un invento maravilloso que suprime los pasos tender-esperar-recoger-planchar. 4 de 8.

Resistí por una larga temporada la tentación de encargar el lavado de mi ropa, no confiaba en que otra persona lo hiciera con el mismo esmero. Pero el cansancio me venció tarde o temprano y opté por eso, de manera que debía llevar la ropa y recogerla al día siguiente. Ya sólo tenía que separar-guardar, 2 de 8 pasos.

Cuando comenzábamos a vivir juntos Mr. B y yo, una lavandería empezó a ofrecer el servicio de recoger y entregar la ropa a domicilio y lo aceptamos gustosos.

Debo decir que esa lavandería es estupenda: son puntuales para recoger la ropa, para traerla de regreso, son sumamente amables, dejan las prendas impecables, trabajan con esmero, cuidado y profesionalismo, se adaptan a los horarios... los extrañaré :'(

Aún así tiene una imperfección, por supuesto no es como tener que cargar kilos de ropa de ida y de regreso, pero sí tiene detalles como el costo más elevado y por lo cual normalmente esperamos a que se haya juntado mucha ropa sucia para que valga la pena el gasto. Entonces si necesitamos tener limpias algunas prendas (por ejemplo mis blusas de trabajo que se ensucian a diario, o las camisas de Mr. B y aún no tenemos pensado mandar a lavar ropa, debemos hacerlo a mano. Detesto lavar a mano.

Hace ya 6 años que salí de casa de mis papás, y desde el primer día que tuve que ir a una lavandería he deseado poder lavar mi ropa en casa.

Pero todo este tiempo había sido caprichosa y maniática, quería tener el equipo completo: la lavadora y la secadora. Y como no había tenido la capacidad económica para adquirir ambas a la vez, pues dejé pasar los años.

Desde que adopté el mood comodito como una forma de vida, he analizado muchas decisiones de mi pasado y me he dado cuenta de lo tonta fui. Este tema de la lavadora es un ejemplo.

Tal vez no hubiera podido comprarla hace 6 años porque en mis departamentos anteriores no tenía ni el espacio ni las instalaciones adecuadas, pero en este departamento vivo desde hace 3 años y medio. Si hace 3 años me hubiera comprado la lavadora, hoy ya habría terminado de pagarla y me estaría comprando la secadora. Pero fui aferrada, ideática y ambiciosa. Antes que aceptar que las cosas no podían ser exactamente como yo lo deseaba, preferí sufrir en lavanderías y pagar más de $200 pesos al mes para poder lavar mi ropa. Ya ni lamentarse es bueno.

$200 pesos al mes es precisamente lo que vamos a pagar por nuestra lavadora nueva, durante 3 años. Tomando en cuenta que el tiempo de vida de una lavadora es de 10, definitivamente no es un gasto sino una inversión.

Hoy llegó por mensajería.

Nuestra lavadora está enorme, tiene capacidad para 19 kilos, pero tiene varias opciones para el nivel de agua por lo que podremos lavar la cantidad que deseemos, sin desperdiciar agua. Es automática, ahorra agua y energía, tiene muchas perillas y programas, y el empaque en el que estaba contenida es 100% reciclable.

Y sí, haremos los 8 pasos. Separar-lavar-tender-esperar-recoger-planchar-doblar-guardar. Y sí, estoy feliz.

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